¿Quién es mi doble cuántico?
Hoy quiero hablar de algo en lo que creo profundamente: nuestro doble cuántico.
Yo sé que existe.
Sé que me escucha y sé que me acompaña a todas partes.
Y ese doble cuántico soy yo, pero en espacios y existencias más avanzadas.
3 Partes de mi
Una tarde de verano, después de pasar horas en el mar y disfrutar de ese amor que siempre he sentido por él, regresé a casa a dormir.
Había sido, además, la primera vez que entraba al agua fría del Canal de la Mancha.
Como suele ocurrirme, mi sueño terrenal duró horas, pero mi experiencia astral pareció durar apenas unos segundos.
Cerré los ojos y entré profundamente en ese estado.
Entonces me vi.
Y cuando digo que me vi, es literalmente eso.
Me vi a mí misma saliendo de una galaxia.
Era una galaxia de colores violeta y palo de rosa. Detrás de ella había otra galaxia, de un violeta mucho más intenso.
Y entonces sucedió algo extraordinario.
Escuché las voces de todos los seres que habitaban aquellas dos galaxias.
Todas esas voces estaban allí, alrededor de mí, en mis oídos.
En ese momento comprendí que existen miles de seres en diferentes galaxias.
Fue sorprendente.
Y aunque ahora intento describirlo con palabras, sé que las palabras se quedan pequeñas.
Recuerdo haber amado profundamente aquel momento.
Todavía ahora, mientras lo escribo, se me eriza la piel al recordarlo.
Pero lo que vino después fue todavía más sorprendente.
Salí de la galaxia y entré en una nave.
Dentro había dos habitantes: una científica y un señor que conozco.
Sentí en mi interior que sé quién es él, aunque en este plano no puedo recordarlo.
Y entonces miré a la científica.
Era yo.
Yo me vi como una científica estudiando el cosmos dentro de aquella nave.
Así de literal.
Fue hermoso.
Magnífico.
Único.
Y entonces comprendí algo que cambió nuevamente mi manera de entender mi existencia.
Yo ya estoy allí.
Estoy en esa nave estudiando el cosmos.
También estoy en aquella galaxia violeta y palo de rosa.
Y, al mismo tiempo, estoy aquí.
Tres partes de mí.
Tres escenarios.
Tres existencias.
Y todas sucediendo de alguna manera al mismo tiempo.
Amé ese momento.
Y amo profundamente mi existencia y hacia dónde voy, porque para mí el mensaje fue claro:
Estoy viviendo diferentes vidas, en diferentes escenarios y en diferentes existencias.
Nuestro Doble Cuántico
Entonces pienso en ese doble cuántico que me acompaña, que me escucha y que, de alguna manera, me orienta.
Quizás eso que muchas veces llamamos ángel guardián no sea algo separado de nosotros.
Quizás seamos nosotros mismos en otro plano, en otra existencia, ayudándonos a no perdernos.
Porque ese otro yo ya conoce el camino.
Ya sabe hacia dónde vamos.
Y quizás, de alguna manera, sabe que finalmente llegaremos a ese “futuro” que para nosotros todavía no existe: una nave, otra galaxia y una nueva forma de experimentar la existencia.
¿Qué es el futuro?
Por eso, cuando pienso en mi doble cuántico, no siento que esté buscando a alguien que me guíe.
Siento que estoy aprendiendo a escuchar una parte de mí que ya está viviendo aquello hacia lo que yo camino.
Y entonces me pregunto:
¿Y si nuestro futuro no fuera algo que todavía tenemos que construir, sino una existencia que otra versión de nosotros ya está viviendo?
Gracias por acompañarme en este viaje.
Y gracias a esa otra parte de mí que, desde algún lugar que todavía no alcanzo a comprender, parece saber exactamente hacia dónde vamos.


